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  • Odontólogo reabre caso de “Jack, el destripador” con su primera novela

    octubre 30, 2018

    En “El Visitante Extranjero” del destacado guionista, Dr. Julio Rojas, un dentista se enfrenta al mayor asesino del siglo XIX, que llega a Valparaíso.

    Julio Rojas es un guionista de cine y televisión, destacado por su trabajo en galardonadas películas como Mi mejor enemigo, En la cama, La memoria del agua y La vida de los peces, que le valió el Mejor Guión 2010 en Huelva y un Goya a la Mejor Película Iberoamericana.

    Odontólogo de profesión, el doctor Rojas este 2018 publica su primera novela, El visitante extranjero, donde mezcla los géneros que más admira y respeta: la novela científica y el thriller.

    Es un viaje a lo más profundo de una época vertiginosa, donde confluyen la odontología, la ciencia y el misterio. La historia se sitúa en Valparaíso, donde el primer dentista forense del continente, el doctor Nolasco Black, debe enfrentarse al mayor asesino del siglo XIX, Jack el destripador, para lograr atraparlo antes que prosiga sus crímenes o que él pueda convertirse en una nueva víctima.

    Julio Rojas siempre se sintió atraído por los libros, las ediciones de ciencia, la literatura de la segunda mitad del siglo XIX y todos los misterios que rondaban a los asesinos en serie de la época. También le llamaba la atención la vida en la ciudad de Valparaíso, la frecuencia de los barcos a vapor que llegaban al puerto, y sobre todo, la historia de cómo se fundó la Facultad de Odontología de la Universidad de Chile, que fue su casa de estudios.

    ¿Qué lo llevó a escribir su libro?

    En primer lugar, decidí hacerlo porque soy dentista y en el siglo XIX la mayoría de nuestros pocos asesinos seriales fueron capturados por dentistas. Muy poca gente sabe que la Facultad de Odontología de la Universidad de Chile se fundó en 1888 gracias a que un odontólogo, el Dr. Valenzuela Basterrica, descubrió a un homicida serial en el famoso Crimen de Becker gracias a las pericias odontológicas de un cadáver calcinado en el incendio de la Legación Alemana en Chile. Entonces, el presidente de la época, Pedro Montt, le preguntó qué quería y él dijo: “una Facultad de Odontología”.

    Ésta y otras historias me interesaban contar para dar cuenta del desarrollo de la odontología como una nueva ciencia con sus elementos, materiales y tecnología.

    En un principio El visitante extranjero fue una novela diseñada exclusivamente para dentistas, pero luego tomó vuelo y se convirtió en un thriller de época para todo público.

    ¿Por qué la historia se centra en Valparaíso?

    Me llamó la atención lo vital y cosmopolita que era la ciudad de Valparaíso después del fracaso del Canal de Panamá francés. La gente cruzaba el estrecho y bajaban a celebrar por haber sobrevivido a la travesía, se hablaban muchos idiomas en la calle, y a los ojos de los europeos era un puerto exótico, suficientemente alejado de todo para que alguien pudiera escapar y refugiarse.

    El asesino de moda, el inglés Jack “The Ripper”, no volvió a asesinar. Pero un asesino serial no interrumpe su afición de la noche a la mañana. Jack sí lo hizo.

    Cuando John Thomas North, el “Rey del Salitre”, invitó a hombres de negocios a visitar Chile en el vapor Galicia, acompañado de la prensa, de alguna manera tapizó Londres interesado en que sus inversiones fueran validadas, promocionando a Valparaíso como destino. En un imperio donde el brazo de Scotland Yard podía extenderse hasta las colonias, Chile era un paraíso para no ser capturado.

    Entonces tomé todos los elementos: la ciencia del siglo XIX, un dentista, y Jack. Y con eso escribí la historia.

    ¿Cómo ser guionista le ayudó a escribir esta novela de thriller?

    Yo he escrito toda mi vida, desde los 15 años. Luego ejercí mi profesión de odontólogo y la vida me llevó a hacer guiones, al principio como hobby. Incluso, he escrito algunas películas, como La vida de los peces y La memoria del agua, pero siempre quise escribir literatura.

    Cuando comencé El visitante extranjero redacté las primeras veinte páginas. Sin embargo, la vida, el trabajo y los niños no me permitieron continuar, así que lo dejé abandonado hasta fines de 2017. En ese momento, Penguin Random me presionó con una fecha para terminarlo y usé lo que sabía como guionista para ordenar la narrativa, como si fuera un guión, en capítulos, actos, fases, secuencias y escenas.

    ¿Cree que El Visitante Extranjero podría llegar al cine?

    Si el libro fuera una película, sería imposible para los presupuestos chilenos. Eso me dio mucha tranquilidad al escribir. Por otro lado, estoy acostumbrado a una lógica de escenas, secuencias y una cierta construcción de visualidad, que indudablemente contamina la novela con imágenes y se lee como una serie.

    El libro del Dr. Julio Rojas ya está disponible en las librerías del país y está invitado a leerlo para descifrar el gran misterio del siglo XIX.